domingo, octubre 02, 2011

Impacto del Alzheimer

No me voy a extenderme en los datos epidemiológicos de la EA, ya hemos comentados algo en este grupo y por otro lado están al alcance de cualquiera. Solo algunos datos como que a nivel mundial ya sobrepasan los 36 millones de personas que padecen esta enfermedad, que a partir de los 85 años casi la mitad puede padecer esta enfermedad. En España hay una incidencia de 100.000 nuevos casos cada año.
Así pues, el impacto personal y social del Alzheimer es enorme a todos los niveles, y por tanto, se tiene miedo a padecer y sufrir esta enfermedad. En la actualidad el temor a sufrir esta enfermedad es del 30% de todas las consultas al neurólogo, según la Sociedad Española de Neurología (SEN).
Los cambios cognitivos, las alteraciones de conductas, los trastornos de personalidad, la pérdida de capacidad funcional y la sintomatología en general hacen que se tenga una “Alzheimerfobia”.
En este sentido, cualquier pérdida de memoria, apatía u otros síntomas que tengan que ver con el Alzheimer nos hace pensar en el padecimiento de esta enfermedad.
Quiero puntualizar que síntomas “no es Alzheimer”.
Lo primero que hay que decir es que tener pérdidas de memoria no es sinónimo del inicio de la EA. Suelen ser muy habituales en todas las edades pero se incrementan (según estadísticas) en un 70-80% en la personas mayores de 70 años
Son “olvidos benignos” y se diferencia de la pérdida de memoria patológica en que, si bien hay un tiempo en que no podemos recuperar la información archivada, al cabo de un rato recuperamos dicha información; por ejemplo, no sabemos dónde pusimos las llaves pero al rato nos acordamos.
Otra característica importante es que estos olvidos se refieren a la memoria reciente y a hechos pasados.
Otro síntoma que suele aparecer en los inicios de la EA es la apatía que es la falta de interés en las actividades por falta de motivación, con alteraciones en el humor de tinte depresivo y ensimismamiento con pensamientos existencialistas entorno a la vida y la muerte.
Pero esta sintomatología son trastornos que se dan también en la depresión. Luego tenemos que hacer un diagnóstico entre EA y depresión. En esta última hay un inicio muy definido, tristeza permanente, olvidos benignos, cierta angustia con lo que nos deparará el futuro, culpabilidad, y alteraciones del sueño y del apetito.
En cambio, si existe un sentimiento de tristeza no permanente con tiempos en el que humor no presenta alteración alguna junto con pérdida de memoria a hechos recientes, podemos estar antes un caso de EA. Se impone un diagnóstico diferencial profesional. En el caso de depresión suele responder muy bien a la medicación antidepresiva.
El inicio dela EA también hay que diferenciarlo del Deterioro cognitivo leve (DCL), también llamado Mild Cognitive Impairment (MCI). Se caracteriza por alteraciones de la memoria episódica de manera aislada, no hay pérdida de la autonomía funcional para las AVD y no existen otros déficit cognitivos.
Los estudios entorno al DCL demuestran que el 50% de las personas que sufre este deterioro padecen unos años después (alrededor de 10 años) una DTA (demencia tipo Alzheimer). Pero no podemos asegurar, en absoluto, quien sufrirá de Alzheimer y quién no, si padece un DCL. Saludos a todxs!!!